Producto estrella

Mejillón de Lorbé

El producto estrella de la gastronomía oleirense

En el puerto de Lorbé existe una gran tradición en el cultivo de este molusco, siendo una de sus principales actividades. Más de un centenar de bateas salpican la ría produciendo anualmente millones y millones de kilos de este producto y generando empleos directos en el sector.

A principios de agosto, con motivo de las Fiestas del Carmen, se celebra la fiesta del mejillón, un evento que atrae cada año a cientos de visitantes al pequeño pueblo de Lorbé donde no falta la buena música y la buena comida.

Cómo se cultiva el mejillón

Captación de cría

El proceso se inicia con la captación de la cría del mejillón en el medio natural, lo cual se puede llevar a cabo de dos maneras:

Recolectando directamente la cría en las rocas durante la bajamar.

Utilizando cuerdas colectoras en las épocas en las que hay larvas en el agua.

Bateas

El artefacto utilizado para el cultivo del mejillón es la batea, una construcción flotante de la que se suspenden cuerdas a las que va fijada la cría del mejillón y que no pueden tocar el suelo para mantenerlos a salvo de los depredadores. Cada batea puede tener entre 400-500 cuerdas.

Después de unos 6 meses, el crecimiento de la cría en la cuerda hace que ésta alcance un grosor que limita el crecimiento del mejillón, por este motivo se desdobla, es decir, la cuerda de cría se desgrana y por cada una se obtienen dos o tres cuerdas de menor densidad, lo que permite que el mejillón siga creciendo. Una vez hecho esto, se dejan transcurrir 12 meses hasta el cosechado, momento en el que el mejillón alcanza su tamaño comercial (6-10 cm).